El ERP que es tuyo, de verdad.
Universal, de código abierto y sin licencias por usuario. Lo instalas en tu propio servidor en minutos, y lo amplías tú mismo — con un mínimo de conocimiento, o con ayuda de una IA — cuando lo necesites.
Es tuyo. De verdad.
Seis decisiones que cambian quién manda sobre tu sistema: tú, no el proveedor.
Instalación en minutos
Subes los ficheros a tu propio servidor web y ya está en marcha. Sin instalador complicado, sin depender de nadie para arrancar — y accesible desde cualquier dispositivo con internet.
Universal, no vertical
Un mismo motor sirve para una fábrica, un almacén o una oficina. El software se adapta a ti — no al revés, como pasa con los ERP pensados para un solo sector.
Sin licencias por usuario
Da de alta a todo tu equipo sin pagar por asiento. Sin límite de usuarios, sin suscripciones que suben cada vez que creces.
Código abierto
El código es tuyo desde el primer día. Puedes leerlo, auditarlo y llevártelo donde quieras — nada oculto, nada de caja negra.
Cero dependencias
PHP puro y un cliente de correo propio: nada que dejar de mantener el día que una librería externa se abandone.
Lo amplías tú mismo
¿Necesitas un campo, una pantalla o un informe nuevo? Con un mínimo de conocimiento — o con ayuda de una IA — lo añades tú, cuando lo necesites, sin esperar a nadie.
Cinco preguntas. No mil pantallas.
Todo lo que hace un ERP se reduce a esto. Flux nació de tomárselas en serio en vez de añadir un campo nuevo cada vez que hacía falta uno.
Entidades
¿Qué existe?Artículos, clientes, ubicaciones, activos, palets — un solo motor tipado y jerárquico, no una tabla distinta por cada concepto.
✓ construido y en producciónDocumentos
¿Qué pasa?Pedidos, órdenes de producción, partes — con estados, transiciones y un permiso propio para cada transición.
✓ construido y en producciónMovimientos
¿Cómo cambia el stock?Apuntes inmutables. Un error no se borra: se corrige con un apunte contrario, igual que en contabilidad.
✓ construido y en producciónPermisos
¿Quién ve y hace qué?El permiso vive en la acción, no en la pantalla. Y el alcance de datos decide qué filas ve cada usuario externo.
✓ construido y en producciónPlanificación
¿Qué va a pasar?La previsión es un supuesto, nunca un apunte: no toca stock real hasta que se convierte en un documento.
◐ diseñado, en cursoHechos, no folletos.
El operario no decide: introduce datos. El directivo no supone: comprueba con números si su estrategia se está cumpliendo.


Así es la pantalla que abre el directivo cada mañana — sin maquetas ni promesas de folleto.
Lo justo. Nada más.
La sencillez no es un eslogan: es una regla que aplicamos incluso contra nuestro propio menú.
No decide. Introduce datos.
Una pantalla, un pedido, unos números que teclear. Sin menús que interpretar ni decisiones que tomar: el sistema ya sabe qué toca hacer y solo pide que se confirme lo que ha pasado en la línea.

Toca la imagen para ver el parte completo del turno.
No supone. Comprueba con números.
Cada turno se cierra y genera, solo, un correo con los datos reales: producción, incidencias, cifras frente al objetivo. La estrategia deja de ser una intuición y pasa a ser algo que se verifica cada día.

Toca la imagen para ver el correo completo, tal cual llega.
El mismo menú, dos pieles.
Nunca dos versiones del permiso — solo dos formas de dibujarlo.
Para quien administra
Barra a la izquierda, agrupada por color, con la portada mostrando cifras reales de la instalación.

Para quien opera
Barra superior y una rejilla de tarjetas de color, cada una con sus botones — nada más que lo que le toca.

¿Le damos números a tu operación?
Cuéntanos qué haces hoy con tu ERP actual y te mostramos, con datos, cómo lo haría Flux.